Al bajar del tren estaba diluviando así que nos hemos ido al museo del Matterhorn donde hemos visto un reportaje sobre la expedición que coronó la cima en 1865. También hemos conocido la historia de un montañero que subió al Cervino 370 veces y la última con 90 años. Y aun vivió hasta los 104. Un super hombre, sin duda. Luego hemos visitado la fuente en su honor.
La terraza del hotel de Gornergrat, donde los ricachones tomaban el sol en las cumbres, sigue teniendo las mantitas disponibles para quienes quieran disfrutar de un momento de paz con vistas al Monte Rosa. (a la izquierda, lo del fondo de la foto es el Matterhorn)
Si tenía alguna duda sobre si el palo_selfie sería útil esta foto bien vale la pena.
Viajar en tren le ha añadido encanto al día de hoy... Si es que eso era posible.
No nos olvidamos de probar los dulces típicos. Jeje

QUÉ PASADA DE VIAJE!!!!!! Qué guay! Y que envidia dais, desde aquí, el ordenador del despacho, con todos los Trabajos de Fin de Grado por corregir y evaluar... Snif. Seguid disfrutando a tope!!!!!!!! MUA, MUA!
ResponderEliminar