miércoles, 13 de julio de 2016

Grindelwald, ese valle que engloba todo lo que esperas de Suiza y Berna, la capital.

Ayer nos vinimos de Täsch con un viaje de menos de 3 horas bastante incómodo, Llovía a cántaros y la carretera de montaña requería ir muy atenta. Por lo demás, los suizos son buenos conductores, en general, son prudentes y respetuosos, me recuerdan un poco a los escoceses sobre todo aquí en el ámbito rural. En Ginebra y alrededores del Lago Leman es diferente, sobre todo porque te encuentras deportivos imponentes cada dos por tres pero de paseo, no hemos visto ni un solo chulo al volante. Sorpendente, ¿verdad?. La novedad-aventura de este trayecto fue que hay un tramo que hay que hacer subiendo el coche a un tren-ferry para atravesar una montaña mediante un túnel. Yo no sabía ni que existía tal cosa... me encantan estas sorpresas instructivas.


La casa es muy chula, toda de madera y con unas vistas inmejorables. Por todas las vesntanas se ven montañas verdes o cumbres nevadas, se oye el río cercano que lleva una corriente que da miedo.Definitivamente es un lugar privilegiado. Como hay mucha niebla en las montañas no se puede subir porque no veríamos nada, así que nos hemos ido a Berna y Friburgo. Ayer por la tarde compra y paseo por los alrededores. 

Ésta es una prueba de agudeza visual, porque vimos un cervatillo, pero no me dió tiempo de cambiar el objetivo de la cámara y sale diminuto antes de perderse entre los árboles. 





 En Berna estaba lloviendo casi todo el tiempo pero es una ciudad tan bonita que no nos ha importado mucho.








En Berna hay osos en todas partes, en estátuas sobre todo, pero también hay de verdad y los puedes ver muy de cerca.






Hemos visitado el Museo de Historia donde hay una zona exclusiva para Einstein. Ha sido muy interesante. Hemos descubierto cosas que no sabíamos. 




Friburgo es pequeño pero pintoresco.



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