Llegamos muy cansadas del viaje desde Zúrich, pero aunque el apartamento era la mínima expresión y se encontraba en todo lo alto de un tercer piso con una escalera terrorífica, mereció la pena. El dueño resultó ser un tipo encantador, que estuvo muy pendiente de que no nos faltara de nada. Una maravilla.
El micro apartamento estaba en el mismísimo centro del casco antiguo, que es muy chulo y tiene un ambiente muy sano. Tuvimos suerte y el viernes había una feria de vino con paradas con puestos de artesanía, comida y bebida y música en directo. Lo pasamos en grande. A pesar de que por la alerta nacional en Francia, había mucha policía y militares armados con metralletas dando vueltas.
Nos cayó una tormenta de verano de las que hacen época... vamos, que no nos hemos privado de nada.
El acueducto
La catedral. Pero el edificio anexo es la facultad de medicina.... curioso, cuando menos.
Encontré un mirlo blanco.... jejeje
Tranvías decorados...
Eso es una pared pintada.... pero había que mirar de cerca para apreciarlo.
Homenaje a las víctimas de Niza en la plaza de la Comedie. La fuente de Las tres Gracias.
OSTRAS!!!