lunes, 25 de julio de 2016

Montpellier, un broche final fantástico.

Pues ya se ha acabado. Pero antes estuvimos dos noches en Montpellier. En principio elegimos el destino por hacer parada a mitad de camino y descansar de tanto kilómetro.

Llegamos muy cansadas del viaje desde Zúrich, pero aunque el apartamento era la mínima expresión y se encontraba en todo lo alto de un tercer piso con una escalera terrorífica, mereció la pena. El dueño resultó ser un tipo encantador, que estuvo muy pendiente de que no nos faltara de nada. Una maravilla.

El micro apartamento estaba en el mismísimo centro del casco antiguo, que es muy chulo y tiene un ambiente muy sano. Tuvimos suerte y el viernes había una feria de vino con paradas con puestos de artesanía, comida y bebida y música en directo. Lo pasamos en grande. A pesar de que por la alerta nacional en Francia, había mucha policía y militares armados con metralletas dando vueltas.

Nos cayó una tormenta de verano de las que hacen época... vamos, que no nos hemos privado de nada.




El acueducto



La catedral. Pero el edificio anexo es la facultad de medicina.... curioso, cuando menos. 






Encontré un mirlo blanco.... jejeje


Tranvías decorados...


Eso es una pared pintada.... pero había que mirar de cerca para apreciarlo.


Homenaje a las víctimas de Niza en la plaza de la Comedie. La fuente de Las tres Gracias.


OSTRAS!!!


jueves, 21 de julio de 2016

Zug, Rappenswil y Sant Gallen.... parece un trabalenguas, este idioma es así...

Zug le da nombre a todo un lago, con su chorrito de agua como el de Ginebra, pero a saber cómo se dice en Alemán. Un pueblo más de estilo medieval centroeuropeo, pero es que no nos cansamos de verlos. Hoy, todo el día...


Cisne, lago y Alpes


y arte contemporáneo 



Y lo de siempre, pero diferente





Esta fuente es muy curiosa, representa a una mujer que lleva a su marido borracho en una cesta a la espalda. El tío sigue de fiesta....




Y esto es Rappenswil, también a orillas de un lago. Nosotras llegamos desde la otra orilla cruzando por un puente 







En todos los pueblos hay edificios muy similares a este, de planta cuadrada casi todos y se llaman Rathaus. Resulta que es Ayumtamiento... no sé cómo no he caído antes, la verdad, si la misma palabra lo dice. 





Y esto es Sant Gallen, que según la leyenda lo fundó el susodicho monje tras una hazaña con un oso. Empezó a construir una iglesia que hoy es una catedral, en cuyo claustro se encuentra una de las bibliotecas más antiguas y con más títulos del mundo. Pero como esta zona es muuuuy alemana, cerraban a las 17h y no nos dio tiempo a visitarla. Una pena, porque sé que me habría encantado. No me va a quedar más remedio que volver cuando esté abierta, jeje









Y para casita que al día siguiente toca viaje de más de 700 Kms... hasta Montpellier.


Stein am Rhein, dicho y hecho y Winterthur para el final

Desde las cataratas decidimos cambiar el rumbo que habíamos previsto para el día y nos encaminamos a un pueblo a orillas del Rhin. No parece de verdad. Todo es como de juguete, de cuento de los hermanos Grimm. Muy bien conservado y muy turístico, pero con menos aglomeraciones. Un placer pasear por sus calles, a pesar del calor sofocante.








Las flores son otra seña de identidad








Y Winterthur no sólo es una compañía de seguros, también es una de las ciudades más importantes en tamaño de Suiza, pero sobre todo, es un centro financiero internacional. A pesar de ello, el Alstad (casco antiguo) sigue siendo como era. 





 Lo del calor no es broma... observad a las dos mozas en la fuente de la calle prinicpal, sin cortarse, eso sí, llevaban bikini.... y un cubata en la mano, también.